No cubre solo la comida: incluye vivienda, educación, salud, vestimenta, esparcimiento y todas las necesidades integrales para el desarrollo de los hijos.
Se establece en base a los ingresos del progenitor alimentante y las necesidades acreditadas de los menores. Si no hay ingresos formalmente registrados, se fijan pautas acordes al nivel de vida.
Se pueden traba embargos sobre su sueldo, cuentas bancarias o bienes, e inscribirlo en el Registro de Deudores Alimentarios para exigir el cumplimiento inmediato.